Los aguiluchos ibéricos

Las especies del género Circus presentes en España son el aguilucho cenizo (Circus pygargus), el aguilucho pálido (Circus cyaneus) y el aguilucho lagunero (Circus aeroginosus). Las tres especies se encuentran protegidas en toda España y presentan diversos problemas de conservación que conllevan la necesidad de asumir las medidas de protección pertinentes para asegurar el futuro de estas especies.

En este sentido, ha sido puesto de manifiesto desde hace años la importancia de la cosecha mecanizada del cereal sobre la mortalidad de los pollos de aguilucho cenizo y pálido, que son las especies que nidifican en los cultivos de cereal (trigo y cebada principalmente). Este riesgo es mínimo en el caso del aguilucho lagunero, que sólo en ocasiones utiliza estos cultivos como sustrato de nidificación.

Ante esta situación se han venido desarrollando en este país algunas campañas de protección de los aguiluchos, muchas de ellas de continuidad limitada y sin responder a un plan de manejo de la especie, por lo que urge acometer campañas a medio y largo plazo que consoliden todos los esfuerzos por la conservación de estas singulares rapaces tan ligadas al medio agrícola.

Aguilucho pálido (Circus cyaneus)

Se distribuye por los dos tercios norte de la Península, siendo abundante en Navarra, Castilla y León y País Vasco, y escaso y disperso en el centro y meseta sur. Durante el invierno ocupa la práctica totalidad de la Península. El hábitat típico de nidificación en el norte peninsular está formado por matorrales bajos y densos de brezos, tojos, etc. por debajo de los 1.800 m. También frecuenta pastizales y tierras de labor. En cambio, hacia el centro y sur peninsular se localiza en cultivos de secano (cereal).

En España su población reproductora se ha estimado en 1994 en 837-999 parejas; en 2002 la estima es de 798 parejas, aunque este número no incluye la población en el 7% de las cuadrículas donde aparece (García y Arroyo, 2003). En 2006, la estima es de 900 y 1.300 parejas, con una repartición claramente septentrional (Arroyo y García, 2007). En el congreso más reciente del Grupo Ibérico de Aguiluchos, se ha puesto de manifiesto que la población actual de aguilucho pálido ha sufrido un declive del 40% entre los años 2006 y 2017. En Portugal la situación no ha sido mejor, el área de distribución de esta especie ha disminuido el 63% entre los años 2005 y 2018. Las principales causas de la disminución de la población se atribuyen la temprana recogida del grano, que les impide concluir el ciclo reproductor, el uso de pesticidas en sus zonas de alimentación y la caza ilegal.

Aguilucho cenizo (Circus pygargus)

Se encuentra en todas las comunidades autónomas peninsulares, siendo muy rara en la vertiente atlántica de la Cordillera Cantábrica y relativamente escasa en el sureste. Ausente en Baleares y Canarias. El hábitat óptimo de la especie son las grandes llanuras cerealistas, pudiéndose observar también en pastizales y eriales con matorral bajo de brezos, tojos, aulagas, etc. En las zonas costeras mediterráneas ocupa humedales y coscojares. En 1994 la población en 3.647-4.632 pp. En 2002, García y Arroyo (2003) estiman la población en un mínimo de 4.926 pp apuntando estos autores una cierta estabilidad o puntualmente en ligero ascenso después de fuertes regresiones acaecidas en los años 70 y 80. Por último, en 2006, se ha estimado un tamaño de población entre 6.093 y 7.389 parejas, situándose las mejores poblaciones reproductoras en Castilla y León, Andalucía y Extremadura (Arroyo y García, 2007).

En el XV Congreso del Grupo Ibérico de Aguiluchos (2019) se presentó que el declive poblacional del aguilucho cenizo en España se acerca al 25% en el decenio 2006-2017. En Portugal el área de distribución de los aguiluchos cenizos ha disminuido el 60% en el periodo reciente de 2005 y 2018. Las principales amenazas de esta especie son la destrucción de nidos por cosechadoras. El hecho de que la especie acostumbre a instalar sus nidos en el suelo dentro de los cultivos y el adelanto en la recogida de las cosechas que ha supuesto la mecanización de la agricultura, provoca que estas faenas se realicen cuando aún los pollos no han volado. Otro de los factores de amenaza son la caza ilegal y el uso de venenos y sobretodo las prácticas agrarias actuales: intensificación y mecanización de los cultivos, dstrucción del hábitat: roturaciones, cambios de cultivos, etc.